¡Hola! Aquí os proponemos una ensalada muy sencilla de preparar pero repleta de sabor y texturas. ¡No dejes de probarla y cuéntanos cómo podemos enriquecerla!





25 min


1 pax

Fácil
Limpiamos las judías y les cortamos las puntas y las hebras.
Ponemos agua en una cazuela y la llevamos a ebullición con una pizca de sal.
Añadimos las judías y las dejamos unos minutos. Probamos la textura y las sacamos cuando aún estén al dente.
Las enfriamos en agua con hielo, para cortar la cocción y fijar el color verde.
Mientras, laminamos 2 dientes de ajo muy finos y los pochamos en un poco de aceite templado hasta que estén tiernos. Entonces añadimos la nata y una pizca de sal, y removemos suavemente la mezcla.
Añadimos a dicha mezcla la mitad del queso y dejamos que espese sin que llegue a pegarse.
Apagamos el fuego y reservamos.
Picamos el bacon en dados finos, y cortamos en láminas finas las setas y un diente de ajo.
Después salteamos a fuego medio echando primero el ajo, luego las setas y por último el bacon.
En un plato hondo, colocamos unas cucharadas de la crema de ajo-queso (que conseguimos en el paso 5) en el fondo del plato, y sobre esta crema colocamos las vainas verdes.
Después, añadimos una cucharada de la picada de setas, ajo y bacon (paso 6).
Y finalmente, rallamos un diente de ajo negro sobre toda la ensalada, terminando con un poco de flor de sal y un chorrito de aceite extra virgen.

Para el paso 2:
Podemos añadir al agua de cocción de las judías una punta de bicarbonato, que nos ayudará a mantener el color verde de las alubias.
Para el paso 5:
Podemos cambiar el queso por otro tipo de queso curado, como un Idiazábal o un Parmesano.
Para el paso 8:
Podríamos añadir almendra en granillo, lo que le daría una textura más crujiente a la ensalada.
Suscríbete a nuestro newsletter semanal y recibirás todas nuestras recetas de cocina, trucos y consejos.